02/01/2018

Un recorrido expositivo a través de la España Verde

Las bajas temperaturas y las inclemencias meteorológicas propias de esta estación propician planes alternativos que permitan el resguardo sin perder el interés cultural. Desde Five Sensations, te proponemos una ruta a través de la historia de las comunidades que forman la España Verde, presente en sus espacios expositivos más relevantes.

Galicia

Centro Galego de Arte Contemporáneo, en Santiago

Ubicado en el casco histórico de la capital gallega, al lado del convento de San Domingos de Bonaval, el Centro Gallego de Arte Contemporáneo se ha caracterizado, desde su apertura, por fusionar la difusión de los hitos del arte internacional de las últimas décadas con el descubrimiento de nuevos talentos gallegos.
Diseñado por el arquitecto portugués Álvaro Siza, el centro cuenta con un programa de exposiciones temporales desde 1995 y con un conjunto de actividades que albergan diferentes disciplinas. Entre ellas, destacan los talleres impartidos por artistas, los ciclos de conferencias o los encuentros entre artistas y críticos.

Museo do Pobo Galego, en Santiago

El antiguo convento de San Domingos de Bonaval, es hoy el escenario del Museo del Pueblo Gallego. Este espacio ofrece a los visitantes una panorámica expositiva a través de la cultura gallega. En sus salas permanentes es posible encontrar objetos relacionados con el mundo del mar, los oficios tradicionales o la arquitectura popular. Además, cuenta con otras secciones centradas en aspectos como la pintura o la escultura gallegas. En el museo tienen cabida, también, muestras temporales de temática heterogénea.

Museo de Bellas Artes, en A Coruña

La que es una de las referencias culturales más reconocidas de toda Galicia, se encuentra en el antiguo convento de las Capuchinas del siglo XVIII. Con unos fondos que atesoran más de 5.000 piezas, este museo abarca diferentes disciplinas artísticas, como la pintura, el grabado o la cerámica. En sus salas, se dan la mano pintores autóctonos de los siglos XIX y XX y otros internacionales como Rubens. Su extensa colección comenzó a configurarse a finales del siglo XIX y se ha ido acrecentando poco a poco gracias a la colaboración de diferentes donantes, artistas e instituciones públicas. El museo cuenta con muestras permanentes de artistas como Goya, y con exposiciones temporales dedicadas a un autor, época o movimiento artístico concreto.

Asturias

Museo del Jurásico, en Colunga

La originalidad de este museo comienza por la huella tridáctila de dinosaurio que compone su estructura. Este espacio tiene, además, la peculiaridad de ser una de las mayores muestras que existen sobre estos reptiles en todo el mundo. Además por su impresionante colección de reproducciones y esqueletos, situada a lo largo de 2.500 metros cuadrados de exposición, el museo destaca por su increíble localización. A 155 metros sobre el nivel del mar, el museo cuenta con vistas al puerto de Lastres y a la playa de La Griega, en la que existe un yacimiento de huellas de saurópodos. El museo ofrece un recorrido a través de las diferentes edades de la Tierra, centrándose en unas especies que la poblaron hace millones de años. Destacan las réplicas de dinosaurios a tamaño real que hay en la entrada del centro.

Museo de la Sidra, en Nava

La sidra es la principal seña de identidad de Asturias y, detrás de este producto, existe toda una cultura características se exponen en este museo, que pertenece a la Red de Museos Etnográficos de Asturias. En él es posible conocer el ciclo de producción la sidra junto a la recreación de espacios típicos asturianos. Se trata de una exposición interactiva en la que el visitante puede, en todo momento, realizar actividades como tocar la gaita.


Museo de la Minería y de la Industria de Asturias

La Revolución Industrial que comenzó en el siglo XVIII en Inglaterra tuvo su eco en Asturias a través del desarrollo de su industria minera, una actividad que dio sustento a numerosas familias hasta su declive a mediados del siglo XX. El impacto que la minería tuvo en Asturias se recoge en este museo, en el que es posible profundizar en las antiguas tecnologías mineras, la historia de la Revolución Industrial o los instrumentos científicos utilizados en esta actividad. Además, el espacio cuenta con la conocida como “Mina imagen”, una reproducción de una mina en la que se pueden observar todos los detalles de la extracción del carbón y de las condiciones físicas y técnicas de esta actividad.

Museo de la Emigración, en Colombres

Uno de los fenómenos sociales que más marcó a Asturias fue la emigración a América a finales del siglo XIX y principios del XX. Su huella permanece indeleble en edificios construidos con una arquitectura indiana que evoca los años de bonanza logrados al otro lado del Atlántico. Uno de ellos es la Quinta de Guadalupe, construcción que en la actualidad alberga el Museo de la Emigración. En ella, el visitante puede hacer un recorrido que imita el viaje del emigrante, pues el contenido del museo se divide siguiendo las etapas de este trayecto: la documentación necesaria para emigrar, imágenes de travesías o fotografías de algunos de los protagonistas del exilio.

Cantabria

Museo de Prehistoria y Arqueología, en Santander

Este museo, situado en un edificio construido entre los años 1839 y 1842, fue declarado Bien de Interés Cultural en 1986. Su riqueza reside en los restos materiales de los que dispone, todos ellos procedentes de yacimientos como el de La Garma o el de Altamira. Entre sus más de 2.600 objetos se encuentran arte mueble, tallado en hueso y asta y útiles de piedra. A los largo de sus 2.000 metros cuadrados de exposición, es posible observar la cultura material a lo largo de la Prehistoria de Cantabria, hasta el final de la Edad Media.

Museo de Altamira, en Santillana del Mar

Se trata de uno de los espacios expositivos más interesantes de toda España. Y es que la sede actual del museo, inaugurada en el año 2001, es una reproducción fidedigna de la cueva original de Altamira. El centro está dedicado a la investigación, conservación y difusión de la cueva y de la Prehistoria y, su fisonomía, ofrece a los visitantes la posibilidad de conocer el contexto arqueológico del lugar. Al mismo tiempo, también ha sido posible mejorar la conservación de la cueva original.

Museo Marítimo del Cantábrico, en Santander

El promontorio de San Martín y la playa de los Peligros sirven como enclave para este museo dedicado al mar, las tradiciones culturales y la tecnología marítima.
A lo largo de más de tres mil metros cuadrados expositivos, el museo refleja los vínculos que, a lo largo de los años, han unido al hombre con el mar. Este análisis se plasma en cuatro secciones: la primera de ellas, llamada “La vida en la mar”, relacionada con la biodiversidad, los hábitats y los sistemas ecológicos. La segunda, “Pescadores y pesquerías”, se dedica a la vida pesquera. La tercera, “El Cantábrico y la mar en la historia”, se repasa la historia marítima. Por último, la cuarta, con el nombre “Vanguardia tecnológica frente a la mar”, se centra en la tecnología.

Euskadi

Museo Guggenheim, en Bilbao

Estamos ante uno de los museos más internacionales de España. El Guggenheim se inauguró en 1997, y fue diseñado americano Frank Gehry, simbolizando un navío anclado a orillas del Nervión. Desde su apertura, entre las adquisiciones del museo han destacado las obras creadas desde mediados del siglo XX hasta la actualidad, que complementan los fondos de la Solomon R. Guggenheim Foundation.
El Guggenheim, que reúne a más de un millón de visitas cada año, no se limita a los espacios expositivos. En su interior, se encuentran una sala de orientación al visitante, un Auditorio de 300 butacas, una tienda-librería, cafetería, y el restaurante gastronómico “Nerua”, que cuenta con una estrella Michelin.

Museo Balenciaga, en Getaria

Este museo es el primero del mundo en estar dedicado exclusivamente a un diseñador. Su localización se eligió teniendo en cuenta la localidad natal del célebre modisto Cristóbal Balenciaga. Sus exposiciones se dividen en dos grupos: por una parte, el museo expone de temporalmente parte de la colección de vestidos del modisto y, por la otra, se utiliza a modo de recinto para otro tipo de muestras transitorias y diversas actividades de ocio.

Museo de San Telmo, en San Sebastián

Inaugurado en el año 1902 en el que fuera un convento de dominicos del siglo XVI, este es el museo más antiguo de Euskadi. Todas sus dependencias fueron objeto de rehabilitación en el año 2011, entre ellas su claustro renacentista y su antigua iglesia decorada con lienzos del artista José María Sert. El museo reúne piezas para que las futuras generaciones tengan presente la riqueza patrimonial y la evolución de la sociedad vasca.