19/09/2017

Mejores destinos termales de la España Verde y el norte de Portugal

El líquido elemento como fuente de salud y ocio

Un año más, Ourense volverá a convertirse en capital del termalismo internacional durante dos días. Entre el 21 y 22 de septiembre, la ciudad volverá a celebrar Termatalia 2017, la Feria Internacional de Turismo Termal, Salud y Bienestar, en la que será su decimoséptima edición. Termatalia vincula los destinos termales de Europa y América Latina por medio de un completo abanico de actividades en las que participan profesionales de más de 25 países.
Entre las actividades, en las que participará Five Sensations, los visitantes podrán disfrutar de cursos, simposios y demostraciones gastronómicas.
El termalismo se ha convertido en una de las técnicas más demandadas por aquellos que desean disfrutar del ocio sin dejar a un lado su salud. La vuelta al trabajo y la rutina diaria hacen del otoño una época propicia para este tipo de modalidad. Te presentamos los destinos termales más destacados en la España Verde y el norte de Portugal, donde la hidroterapia se fusiona con la gastronomía, la cultura y la naturaleza.

Galicia

No podemos comenzar a hablar del termalismo en Galicia sin mencionar el Balneario de Mondariz, situado en Pontevedra. Y es que este complejo termal y hotelero acogió visitas y reuniones de algunos de los personajes más destacados de la Belle Époque. De sus aguas y sus lujosas instalaciones disfrutaron en los años 20 del siglo XX Isabel de Borbón, Isaac Peral o John Rockefeller II.
Otro de los puntos neurálgicos de la hidroterapia gallega es la ciudad de Ourense. No en vano, es la segunda ciudad con más reservas de agua termal de toda Europa y ostenta el título de Capital Termal de Galicia. A orillas del río Miño, existe una ruta de termas al aire libre cuyos beneficios se remontan a la época romana. El sitio de As Burgas, declarado Bien de Interés Cultural en el año 2007, es un ejemplo de diversificación dentro de esa ruta. Cuenta, en sus instalaciones, con una sauna romana, una piscina al aire libre y un museo, entre otros servicios.

Asturias

El termalismo asturiano está presidido por la localidad Las Caldas y por su milenaria villa termal, del mismo nombre. Las cualidades del agua de este pequeño valle han servido, durante siglos, para calmar dolencias reumáticas y respiratorias de sus visitantes. Las propiedades del líquido elemento, que brota a más de 30 grados, comenzaron a hacerse populares en 1776, año de apertura del complejo termal. La exuberante naturaleza que rodea a Las Caldas contrasta con el entorno urbano de Oviedo, situado a unos 10 kilómetros.
Este histórico complejo termal se encuentra en el excepcional paraje natural que forma el valle del Nalón. Esta zona está conformada por el río más largo de Asturias, el Nalón, y el Parque Natural de Redes, calificado como Reserva de la Biosfera.

Las Caldas Villa Termal

Cantabria

Uno de los balnearios de mayor antigüedad de Cantabria es el de Liérganes, construido en 1913 y ubicado en la localidad homónima declarada Conjunto Histórico Artístico. La fama de sus aguas, sulfatadas, cloruradas y cálcicas, se remonta al año 1670 y están recomendadas para tratar problemas respiratorios y reumatológicos. Muy cerca de Liérganes se encuentra el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, un enclave natural en el que viven alrededor de 150 animales de los cinco continentes en semilibertad.
La localidad de Puente Viesgo dispone también de sus propias aguas medicinales. En concreto, las del manantial que brota al río Pas, alimentan a su balneario, una construcción que data del siglo XIX. Las aguas de Puente Viesgo se caracterizan por ser sódicas, cloruradas, bicarbonatadas y cálcicas y se emplean para el tratamiento de problemas tanto circulatorios como reumatológicos.
Además de sus famosas aguas, Puente Viesgo cuenta con un destacado conjunto de cavernas prehistóricas de la región: las cuevas del Monte Castillo. Este conjunto, formado por cuatro cavidades de las cuales dos están abiertas al público, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por sus muestras de arte rupestre.

Balneario de Puente Viesgo

Euskadi

Guipúzcoa cuenta con el Balneario de Cestona, ubicado en un conjunto modernista de finales del XIX visitado por diversas personalidades, como Manuel Azaña, Pío Baroja o la reina María Cristina. Aunque el complejo tuvo que ser rehabilitado tras unas graves inundaciones en 1983, todavía conserva algunos de los elementos de la Casa de Baños, su edificio originario.
De la existencia del Balneario del Molinar, ahora llamado Balneario Casa Vicente Palloti, en Vizcaya, hay constancia oficial desde el siglo XIX. Ese fue el momento en el que los cronistas de la época relataron el descubrimiento de sus aguas medicinales en durante el XVIII. En la actualidad, el establecimiento está dirigido por la congregación de los palotinos, y una de uss principales bazas es la espiritualidad y reposo que impregnan sus instalaciones y su entorno, en pleno Valle de Carranza.

Balneario de Cestona

Norte de Portugal

Las aguas minerales de la parroquia portuguesa de Vidago, en el municipio de Chaves, llevaron al rey Carlos I de Portugal a mandar construir una residencia veraniega para su familia en el lugar. Así nació Vidago Palace, un complejo inaugurado en 1910, coincidiendo con la proclamación de la República de Portugal. Lo que había sido proyectado como una construcción familiar, dio sus primeros pasos como un establecimiento hotelero al que acudían numerosos representantes de la aristocracia europea. Este spa de lujo con decoración romántica ofrece tratamientos dirigidos por profesionales médicos especializados. Entre las propiedades de las aguas de Vidago están la cura de dolencias ósteo-articulares, músculo-esqueléticas, digestivas y respiratorias.
En la población de Bornes de Aguiar se esconde otro de los tesoros termales del país vecino. El Pedras Salgadas Spa & Nature Park se sitúa a una altura de 580 metros en plena naturaleza y trabaja con unas aguas cuyos beneficios para el sistema digestivo fueron descubiertos en el siglo XIX. Durante años, fue visitado por monarcas como Fernando II de Portugal o Carlos I de Portugal. Con el paso de los siglos, su arquitectura ha evolucionado en consonancia con las características de su emplazamiento. En la actualidad, cuenta con estancias ecológicas que parecen surgir del propio entorno natural.

decoración interior del Vidago Palace