04/12/2017

Los pueblos de montaña con más encanto de la España Verde

Piornedo, en la Sierra de los Ancares (Lugo)

La aldea de Piornedo, situada a 1300 metros de altitud sobre el nivel del mar, es uno de los enclaves con más encanto de toda Galicia. Su originalidad reside en su conjunto histórico-artístico, compuesto por la fusión entre casas típicas y pallozas de origen celta. Además, la aldea se sitúa en una zona de gran interés paisajístico, y es que algunos ejemplares de su flora y fauna son únicos en el mundo. Sus principales bazas son las múltiples rutas de senderismo que parten de la zona y su conservación casi intacta, algo que ha sido posible por su lejanía de las principales vías de comunicación de Lugo. Una de las pallozas, que hasta hace muy poco eran la vivienda típica de la zona, se ha reconvertido en un Museo Etnográfico, en el que el visitante puede descubrir más detalles acerca de la forma de vida de sus habitantes.

Piornedo, de Vicente Maza

Boal, en Asturias

La orografía de este pueblo asturiano está marcada por el río Navia. En sus alrededores, destaca la confluencia paisajística entre la Sierra de La Bobia y la de Penouta. La riqueza natural de Boal se complementa con su riqueza cultural, presente en el Parque Histórico del Navia. En él, es posible descubrir vestigios de la cultura castreña y de otras épocas en las que la relación entre el ser humano y el paisaje estaba presente en todas las actividades del día a día. Una de estas actividades sigue estando presente en la actualidad y se ha convertido en una de las señas de identidad de Boal: la apicultura. Allí se encuentra la Casa de la Apicultura, espacio expositivo dedicado a la divulgación de esta práctica, y allí se celebra anualmente, a finales de octubre, la Feria de la Miel, que este año ha llegado a su trigésimo primera edición.
Otro de los atractivos de este pueblo son sus buenas condiciones para la práctica de deportes fluviales o el senderismo. Aquellos que prefieran disfrutar de la arquitectura, tienen la posibilidad de hacer un recorrido por sus construcciones indianas, repletas de historias alrededor de la emigración española a América a comienzos del siglo XX.

Potes, en Cantabria

Este pequeño pueblo cántabro se ubica a los pies de los Picos de Europa, en el centro de la comarca de Liébana, en el lugar donde se funcionan los ríos Quiviesa y Deva. Potes ofrece una gran variedad de posibilidades culturales y de ocio. Algunos de sus exponentes patrimoniales más destacados son el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, la Iglesia gótica de San Vicente de Potes, o la torre del Orejón de la Lama, del siglo XV. Los que se decanten por gozar del paisaje de Potes en todo su esplendor, tienen opciones como el teleférico de Fuente Dé, las rutas por el Parque Nacional de los Picos de Europa, o la visita a la torre del Infantado.

Potes

Sotres, en Asturias

Esta parroquia, perteneciente al concejo de Cabrales, cuenta con la distinción de ser el pueblo más elevado en el entorno de los Picos de Europa, con 1050 metros sobre el nivel del mar. Sus características construcciones de piedra y sus cuevas naturales son dos de sus rasgos más reconocibles. Estas últimas se utilizan en ocasiones para la maduración del famoso queso de Cabrales, que cuenta con varios productores en este pueblo, algunos de los cuales han obtenido galardones a su calidad. La escarpada orografía de Sotres lo convierte en un punto de peregrinación para los viajantes en busca de aventura y de un entorno rural en cuya economía continúan destacando las actividades del primer sector, en especial la ganadería.

Azpeitia, en Guipúzcoa

La comarca guipuzcoana de Urola Medio cuenta con uno de los pueblos de montaña con más belleza de Euskadi. Situado bajo el macizo de Izarraitz, el pueblo de Azpeitia dispone de rutas de senderismo que conducen a picos como los de Erlo o Kakueta, desde los que disfrutar de unas imponentes vistas de todo el entorno natural. Pero si hay algo que caracteriza a este pueblo, ese es el santuario de Loyola. Este complejo religioso de estilo barroco está situado a un kilómetro de distancia con respecto del casco urbano y
fue el lugar de nacimiento del religioso San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús.

Además del santuario, el municipio cuenta con dos: el Museo Vasco del Ferrocarril y el Museo Ingurugiro Etxea. El primero de ellos, de gran relevancia en toda Europa, expone más de sesenta vehículos restaurados que, junto con otros recursos divulgativos, desgranan la historia ferroviaria de Euskadi. El segundo está centrado en la concienciación sobre el cuidado del medio ambiente. Entre sus temáticas expositivas se encuentran el urbanismo sostenible, los residuos y el consumo o el cambio climático.

Santuario de Loyola, en Azpeitia