16/10/2017

Los principales exponentes de la arquitectura indiana en la España Verde

El término “indiano”, se refiere a todos aquellos españoles que desde el siglo XVI hasta principios del XX, se vieron obligados a abandonar sus lugares de origen para buscar un sustento o una mejor calidad de vida en distintos países de Sudamérica. El deseo de labrarse un próspero futuro surtió efecto para muchos de ellos que, lejos de olvidar su procedencia una vez alcanzado un alto estatus social, enviaban dinero para mejorar las condiciones de vida de sus antiguos vecinos, contribuyendo de ese modo a la construcción de viviendas, carreteras, iglesias o escuelas. Los materiales y el diseño de las construcciones reflejaban el éxito y la fortuna lograda por aquellos emigrantes en su vida americana.
A pesar del eclecticismo por el que se caracteriza la arquitectura procedente de aquella época, existen rasgos comunes a todas las construcciones. Algunos de ellos son las escalinatas, que suelen presidir las entradas a los edificios; su decoración colorista; un entorno ajardinado; al menos una torre en alguno de los lados del inmueble, y alguna galería acristalada. En sus estancias interiores, suelen cobrar protagonismo las pinturas exóticas o alegóricas de influencias románticas.
Los territorios del norte de España fueron clave para el desarrollo de la arquitectura indiana, ya que eran los principales focos de emigración, por su buen posicionamiento para los viajes en barco. Os presentamos algunos de los puntos de obligatoria visita para todos aquellos que quieran descubrir la belleza y los entresijos históricos de la época de los indianos.

Galicia

El gran núcleo indiano de Galicia lo representa el municipio lucense de Ribadeo. En el casco urbano, existen exponentes como la Torre de los Moreno, una obra terminada en el año 1915 y que, como novedad, fue una de las primeras viviendas con ascensor propio. Su relevancia histórica la llevo a ser declarada Bien de Interés Cultural (BIC).
La mayor concentración indiana en la urbe se localiza a lo largo de toda la calle San Roque, plagada de viviendas en las que destacan los grandes ventanales, las vallas de hierro forjado y los portales con formas decorativas. Las influencias de todas estas casas van desde la Sudamérica hasta el París de finales del siglo XIX, un país del que rescataron elementos del Art Nouveau.

Torre de los Moreno

Asturias

La localidad de Colombres alberga uno de los principales exponentes de la arquitectura indiana en España. Se trata de la construcción conocida como Quinta de Guadalupe. Esta casa, fue construida a comienzos del siglo XX por Iñigo Noriega Laso, emigrante retornado de México. Hasta el año 1986, este edificio estuvo dedicado al auxilio social, después de ser adquirido por el Estado español. Fue en ese momento cuando el Principado de Asturias tomó la iniciativa para convertirlo en sede de la Fundación Archivo de Indianos. Los visitantes, además de tomar contacto con el estilo decorativo de la época, pueden informarse, en el Museo de la Emigración, sobre todos los pormenores que rodean a este fenómeno social.

Llanes es otro de los puntos clave para profundizar en este histórico estilo arquitectónico en Asturias. Entre las construcciones más significativas de este municipio se encuentra el Casino, un impresionante edificio de inspiración modernista diseñado por el arquitecto Juan Álvarez Mendoza en la primera década del siglo XX. El Casino, promovido por la Sociedad Casino de LLanes, cuenta en su decoración con innumerables detalles lujosos, como espejos venecianos o dibujos alegóricos en los techos.
Aunque más modestas que la del casino, en Llanes se ubican otras edificaciones como la Villa Flora, también conocida como Casa de los Leones, por las dos estatuas de estos felinos que presiden la entrada principal. Al igual que la Quinta de Guadalupe, es obra de un emigrante a México, Manuel García, y data del año 1906.

Quinta de Guadalupe

Cantabria

Tenemos que viajar hasta la villa de Comillas para descubrir el tesoro indiano más preciado de Cantabria: el Capricho de Gaudí. Este edificio palaciego surgió de un encargo que el emigrante Máximo Díaz de Quijano le hizo al arquitecto catalán Antonio Gaudí en 1883. El objetivo era erigir una casa de veraneo, y el resultado fue una construcción con reminiscencias orientales y múltiples referencias a la música, la gran pasión de su dueño. Junto a la Casa Vicens, en Barcelona, el Capricho es la primera obra de Gaudí.
Otras de las construcciones indianas de Cantabria fueron adaptadas a usos hoteleros. Es el caso de la Casona Torre de Quijas, en Santillana del Mar, o la Casona Azul de Corvera, ubicada en el Valle de Toranzo.

Casona Azul de Corvera

Euskadi

Si en el País Vasco existe un exponente de la arquitectura indiana, ese es el Valle de Karrantza, ubicado dentro de la comarca de las Encartaciones, en Vizcaya. En este lugar, predominan las viviendas y los chalets familiares de la época. Entre ellas, podemos encontrar, en el barrio de la Concha, la Casa Santisteban Lezcano, la Casa Chalet Hernaiz o la Casa Jose Irastorza Altuna.

Chalet Hernaiz