29/01/2018

Los mejores lugares para disfrutar del Carnaval en la España Verde

El Carnaval es, actualmente, una de las celebraciones que mejor aglutina la tradición con las nuevas propuestas festivas. El norte de España da buena cuenta de esta situación. Y es que, cada una de las peculiaridades regionales está presente en la más famosa de las fiestas paganas. Este 2018, comenzarán el fin de semana del 10 de febrero y se prolongarán, en la mayoría de los territorios, hasta el Miércoles de Ceniza.

Euskadi

El Carnaval en euskera tiene tres denominaciones posibles: iñauteriak, aratusteak o ihoteak. La ramificación urbana más representativa del Carnaval vasco se encuentra en la localidad guipuzcoana de Tolosa. Las celebraciones comienzan con el Jueves Gordo y siguen durante el Vienes Flaco, el sábado y el domingo. El viernes se celebra el Festival del Viernes Flaco en el teatro Leidor, protagonizado por vecinos del pueblo. El sábado es el turno de las tamborradas, una jornada conocida como “Zaldunita bezpera”. Un día después, los vecinos salen a la calle con sus zapatillas de casa y pijamas. La festividad se prolonga al lunes y el martes, día en que termina con el entierro de la sardina a medianoche.
En contraposición con el carácter urbano del Carnaval de Tolosa, el territorio histórico de Sola es una de las principales cunas del Carnaval rural vasco. Todos los fines de semana, desde enero hasta abril, cada pueblo de Sola acoge la actuación de varios grupos de habitantes. En la conocida como “Mascarada de Zuberoa” se pueden distinguir dos grupos confrontados: los “gorriak” y los “beltzak”. Los primeros son buenos dantzaris y visten de forma elegante. Los segundos, al contrario, son sucios, torpes, ruidosos y desordenados.

Maskarada en Zuberoa

Galicia

Hablar del Entroido, término gallego con el que se conoce al Carnaval, requiere hablar de tres localidades ourensanas: Xinzo de Limia, Verín y Laza. Las celebraciones de estos tres municipios se caracterizan por mantener tradiciones ancestrales que se plasman en los disfraces, diferentes según el territorio. En Verín, el disfraz más famoso es el de los “cigarróns”, un personaje cuya existencia se remonta al siglo XVI y que se vincula con los recaudadores de impuestos de la época. Llevan una máscara de madera, en la que destaca un bigote y una gran sonrisa. El vestido consiste en una camisa blanca, corbata y una chaquetilla. Como complementos, portan una fusta en la mano y chocas en la cintura.
En Xinzo de Limia, las “pantallas” son las protagonistas. Su nombre se debe a su peculiar máscara, que acompañan de una indumentaria compuesta por camisa y calzón blanco y una capa roja. Su fin es velar por que todos vayan disfrazados, y hacen notar su presencia mediante el sonido de las campanillas que rodean su cintura y golpeando dos vejigas de vaca secas e infladas que llevan en las manos.
Laza, por su parte, se caracteriza por la presencia de “peliqueiros”, muy similares a los “cigarróns”, con la diferencia de la piel de animal a modo de coleta que cuelga de la parte trasera de la máscara de los primeros, lo que les da su denominación.

Cigarróns

Asturias

Del Entroido, al Antroxu asturiano. En sus orígenes, los participantes del Antroxu se pintaban la cara de negro con hollín y se disfrazaban de animales con las pieles del ganado. El cambio de sexo a la hora de disfrazarse estaba muy extendido, una costumbre criticada por la Iglesia y que llevó a que el Carnaval estuviese prohibido en Asturias hasta la llegada de la democracia en los años 80 del pasado siglo. El Antroxu actual conserva la esencia de antaño, aunque se han modernizado las formas y los vestuarios.
El Antroxu rural se mantiene en algunas localidades de Asturias, donde se conservan máscaras ancestrales con las que se disfrazan los personajes del Carnaval. Entre ellas, destacan los Guirrios de Ponga, Laviana, San Martín y Langreo; los Zamarrones de Lena; los Zaparrastros de Aller; los Reises de Ibias y Valledor, los Bardancos de Caso; los Guilandeiros de Tineo o los Sidros de Siero. Uno de los personajes más célebres del Antroxu es el Guirria, mitad hombre y mitad demonio. El Guirria es considerado el rey del Carnaval asturiano y sale a la calle en Año Nuevo para pedir el aguinaldo y cometer travesuras. En esta fiesta, de Interés Turístico para el Principado, el Guirria abraza a las mujeres del pueblo y lanza ceniza a los hombres.

Los Sidros del Carnaval asturiano

Cantabria

El Carnaval de la localidad cántabra de Santoña, también conocido como “Carnaval del Norte”, se caracteriza por su carácter marinero. Considerado Fiesta de Interés Turístico Nacional, esta celebración cuenta con la participación de gran parte de los vecinos de la zona, que acuden disfrazados de distintas especies de peces.
El momento más importante de los festejos lo marca el “Juicio en el Fondo del Mar”, una representación en la que se juzga al besugo, rey del Carnaval santoñés, por el secuestro de una sirena antes del último acto, “La Quema del Besugo”. El juicio, protagonizado por diferentes especies marinas, se realiza en la Plaza de San Antonio.
Otra de las celebraciones más tradicionales de Cantabria es el Carnaval de los Zamarrones, en el municipio de Polaciones. Los Zamarrones blancos recorren los pueblos del valle aplicándoles el “sabaneo” a las mujeres solteras, salpicándolas de barro y agua con un saco atado a un palo que les sirve de apoyo. Este curioso ritual continúa con las carreras en persecución de las mozas, para quienes es un honor recibir el sabaneo.

Zamarrones en Cantabria, de Ricardo Vega