06/11/2017

Los mejores exponentes del arte urbano en Portugal y el norte de España

Muchas ciudades de Europa lucharon, durante las décadas de los 80 y 90, contra el auge de las pintadas ilegales en espacios urbanos. Los grafiti llenaban fachadas de viviendas, comercios e incluso transportes públicos. Lo que a priori era un signo de feísmo paisajístico se convirtió, con el paso de los años, en uno de los principales atractivos de las urbes, llegando a transformar edificios en ruinas en auténticas obras de arte al aire libre. La entrada del arte urbano en las instituciones promovió una renovación animada y colorista del patrimonio de algunos países. A continuación, os presentamos algunos de los principales exponentes más destacados del norte de España y Portugal.

Lisboa, pionera en el apoyo al arte urbano

Lejos de plantearse seguir luchando contra una modalidad artística que ganaba cada vez más adeptos, la capital lusa decidió impulsar la creatividad en sus calles. A través de la creación en 2008 de la Galeria de Arte Urbana (GAU), el ayuntamiento de Lisboa buscó promover y difundir el arte urbano desde dos tipos de acciones. Por una parte, promociona esta práctica por medio de la organización de concursos, exposiciones o talleres. Por otra, difunde los trabajos mediante publicaciones periódicas en formato digital.
Lejos de limitarse a la promoción de artistas, esta galería está orientada también a fomentar la participación de los vecinos en la decoración de la arquitectura de la ciudad, a paliar el vandalismo y a proteger su patrimonio cultural y artístico.

De entre los recovecos más destacados del arte urbano lisboeta destacan zonas como el Paseo Literario de Graça. En él, artistas gráficos como Leonor Brilha, Eime o Lorenzo Bordonaro, coordinados por el proyecto Ebano Collective, desarrollaron diversos murales dedicados a los escritores portugueses que vivieron en el barrio.
Otro de los espacios más curiosos lo constituyen las conocidas como Escadinhas de São Cristóvão. En este punto de la ciudad, los murales sobre las fachadas, creación del colectivo Movimento os Amigos de São Cristóvão, se centran en el fado portugués. No en vano, se encuentran muy próximas a los barrios de Mouraria y de Alfama, lugares en los que germinó la canción popular portuguesa, declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 2011.

mural en el Paseo Literario de Graça

Vigo y Ferrol, epicentros gallegos del muralismo

Decenas de murales adornan las calles de la ciudad olívica desde que, en 2014, su ayuntamiento optara por mejorar su estética de mediante el arte urbano. Las características medianeras de los edificios vigueses se han convertido en los principales lienzos de estos particulares frescos, que ya comparten protagonismo con el hasta ahora principal atractivo turístico de la zona: las Islas Cíes. Artistas como Ash Santos, Pelucas, Liqen, Peri o Berta Cáccamo han llenado Vigo de escenas de evocación artística y paisajística.

De la heterogeneidad temática de los murales de Vigo, pasamos a la unidad que presentan las pinturas de Las Meninas de Canido, en Ferrol. Esta iniciativa partió del artista local Eduardo Hermida, con la idea de impulsar la renovación del barrio de Canido. La obra a reinterpretar es el famoso cuadro de Velázquez, del que ya moran en sus muros decenas de versiones procedentes de artistas nacionales e internacionales. El primer fin de semana de septiembre, desde 2008, Canido se convierte en el centro de una celebración en la que los artistas dialogan con el público mientras plasman sus obras en el barrio, que ya se ha convertido en un ejemplo a seguir en lo que a regeneración urbana se refiere.

Reinterpretación de Las Meninas en Canido

Vitoria-Gasteiz, la ciudad pintada de Euskadi

Los murales de Vitoria son producto de la colaboración entre los vecinos, que los han pintado de forma voluntaria en talleres pertenecientes a la asociación Muralismo Público. Personas de cualquier edad o profesión, dirigidas por profesionales, han sido las artífices de la fundación de una auténtica pinacoteca urbana. La influencia de los ciudadanos de Vitoria ha dejado una huella indeleble en la temática de los murales. Así, abundan los temas sociales, históricos y medioambientales. Por ejemplo, en el barrio obrero de Zaramaga, se sitúa un mural dedicado a todos aquellos inmigrantes, ahora jubilados, que en los años 60 comenzaron a trabajar en la zona. Otros frescos, como los que ocupan la calle Colegio de San Prudencio o el centro cívico Aldabe, apuestan por concienciar acerca de los peligros de la contaminación.

mural en Vitoria

Oviedo, primeros pasos para la renovación

Los pasados 14 y 15 de octubre, la ciudad asturiana celebró Parees, su primer Festival de Intervención Mural. La convocatoria estaba abierta a artistas locales, nacionales e internacionales y tenía como objetivo la creación de nueve murales nuevos. Una de esas pinturas sustituirá al deteriorado mural de la calle Santa Clara, obra Florentino Flórez y Antonio Lana, y que retrata al célebre escritor asturiano Leopoldo “Alas” Clarín, escritor de La Regenta. El autor que sustituirá a esta última pintura será Twee Muizen, cuyo boceto se proclamó ganador entre las 70 candidaturas recibidas por parte de artistas de más de una veintena de nacionalidades.

boceto de Twee Muizen