25/09/2017

Los 7 mejores parques naturales de Portugal

Parque Nacional de Peneda-Gerês

Comenzamos por el único Parque Nacional del país vecino. Peneda-Gerês se extiende a lo largo de 72.000 hectáreas, que ocupan los distritos de Viana do Castelo, Braga y Vila Real. En esta extensión de terreno natural se encuentran la Serra da Peneda y la Serra do Gerês. Dentro de estas dos localizaciones se sitúan aldeas como las de Pitões das Júnias y Tourém, en las que las tradiciones milenarias siguen vivas y en consonancia con la naturaleza que las rodea. Entre la fauna, pueden encontrarse especies como el lobo ibérico, el corzo o el águila real. La vegetación está presidida por el lirio del Gerês o los acebos.

Parque Nacional de Peneda-Gerês

Parque Natural de Montesinho

Situado en la región de Trás-os-Montes, entre Braganza y la frontera con España, este parque cuenta con un gran valor natural y cultural. Sus 75.000 hectáreas albergan especies vegetales como los castaños o los robles, en las zonas bajas, y los brezos y las jaras en las zonas altas. Las especies animales del lugar son variadas y entre ellas se encuentran el lobo ibérico, el jabalí, o el zorro. Este parque cuenta con diversas localizaciones para la práctica de deportes como el ciclismo o el senderismo. Para las personas que también opten por una inmersión cultural, Braganza ofrece diferentes lugares de interés. Entre ellos, el mirador del Santuario de São Bartolomeu, su castillo mediaval o el palacio de Távoras.

Parque Natural de Montesinho

Parque Natural da Arrábida

Alrededor de 11.000 hectáreas repartidas por los municipios de Palmela, Sesimbra y Setúbal forman el Parque Natural da Arrábida. Este espacio está formado por tres reservas paisajísticas: la Reserva do Solitario, la Reserva Integral de la Mata Cubierta y la Reserva dos Vidais. Cuenta además con la reserva zoológica del Ilheu da Pedra da Anixa. Unas 110 especies de peces viven en sus alrededores, razón por la que existen zonas totalmente protegidas donde está prohibido pescar. La flora del parque está distribuida de acuerdo con la orientación de las vertientes de la sierra y la composición del terreno. Pueden encontrarse pinos bravos y mansos, adernos, zambujeiros, medronheiros, aroeiras y palmeras enanas. Entre los bienes culturales más destacados del parque está la Capilla de Nossa Senhora da Arrábida.

Parque Natural da Arrábida

Reserva Natural de las Islas Berlengas

Compuesta por 3 grupos de islotes (Estelas, Farilhões y Berlenga) y a 10 kilómetros de la ciudad de Peniche, se encuentra esta reserva en la que crece una vegetación en estado salvaje.
Los amantes de los deportes acuáticos y las playas paradisíacas, pueden visitar tres arenales en los alrededores de esta reserva: la playa Baleal, la playa Medão y la playa Gambôa. Los encantos de esta reserva no se limitan a la naturaleza. En su entorno se encuentran la Fortaleza de Peniche, una construcción del siglo XVI de gran relevancia para los portugueses, o la Fortaleza de São João Batista, construida en el siglo XVII por orden de D. João IV para proteger el islote de Berlenga de los ataques de piratas.

Fortaleza de São João Batista

Parque Natural da Ria Formosa

Se trata de uno de los puntos más impresionantes del Algarve y cuenta con cerca de 18.500 hectáreas. Es un laberinto de canales, islas y humedales y está custodiado por cinco islas y dos penínsulas: la Isla de Culatra, la Isla Barreta, la Isla de Armona, la Isla de Tavira, la Isla de Cabanas y, por último, la Península de Cacela y la península de Ancão.
Este parque está incluido dentro de la Red Natura 2000 por su gran riqueza animal. Y es que es uno de los espacios más propicios para el orniturismo por la gran cantidad de aves que se suelen alojar en el lugar. Unas 20.000 especies se reúnen en Ria Formosa en durante el invierno.

Parque Natural da Ria Formosa

Reserva Natural del Estuario del Sado

Al igual que sucede con el Parque Natural da Ria Formosa, esta reserva está especialmente indicada para el avistamiento de aves, pues alberga 250 especies. En sus aguas, crece una gran variedad de peces y cetáceos, como los delfines mulares.
A lo largo de sus 23.000 hectáreas, pueden practicarse deportes como el piragüismo, ciclismo o senderismo.

Reserva Natural del Estuario del Sado

Parque Natural do Alvão

La sierra de Marão, que separa el río Miño de la región de Trás-os-Montes se encuentra bordeada por los ríos que surgen en las 7.200 hectáreas de este parque. Un espectáculo natural inigualable, pero no el único. Alvão está dividido en dos zonas según la altitud: el punto más elevado, de 1.000 metros de altura, tiene un suelo granítico que propicia una vegetación propia de la alta montaña y, el más bajo, de 450 metros, se caracteriza por un predominio de tonalidades verdosas que contrastan con elementos rocosos. Pero si por algo se caracteriza este parque es por la impresionante cascada Fisgas do Ermelo, de 200 metros de altura.

Parque Natural do Alvão