30/09/2015

Las cascadas más impresionantes de Galicia

Si alguien nos pidiese destacar un elemento que sirva para caracterizar a toda Galicia, lo más seguro es que nos quedásemos con su paisaje. Si, en un acto de mayor concreción dividiésemos ese paisaje atendiendo a sus elementos más señeros, el mar, la piedra y la vegetación despuntarían como los tres principales rasgos identificativos de nuestra tierra. En esta ocasión os hablaremos de la conjugación de este trío de ases paisajísticos en enclaves con muy poca o nula intervención humana: las cascadas o fervenzas. Y es que los ríos gallegos, de abundante caudal debido al gran volumen anual de precipitaciones, se topan a lo largo de su recorrido con elevados y abruptos desniveles rocosos, dando lugar a una de las estampas naturales de mayor belleza. En Five Sensations, hacemos una selección de las cascadas más imponentes de Galicia.

Fervenza do Toxa, Silleda (Pontevedra)

Con una altura de 60 metros, y una anchura de 5 metros, esta cascada se encuentra en el Sistema Fluvial Ulla-Deza, un entorno natural único que figura en la Red Natura 2000 como Lugar de Importancia Comunitaria. Dentro de la heterogénea vegetación que la rodea se encuentran especies como el roble, la retama negra o los pinos. El agua, al caer con fuerza, forma una especie de nebulosa que, situándose a poca distancia, puede dañar los objetivos de las cámaras de aquellos visitantes que quieran captar la belleza de este paraje.

Fervenza do río Toxa

Fervenza do Ézaro, Dumbría (A Coruña)

La parroquia de O Ézaro, situada en el municipio coruñés de Dumbría, posee una de las cascadas más importantes de Europa. En ella, el río Xallas desemboca en el mar formando un espectacular salto de agua, algo único en el viejo continente. Pero el enorme atractivo visual de esta formación natural de 40 metros de altura no es su única cualidad puesto que, durante años, ha sido objeto de un sinfín de leyendas protagonizadas por poderes sobrenaturales, encantamientos o princesas.

Ézaro

Fervenza do Río Belelle, Neda (A Coruña)

Ubicada a muy poca distancia del Parque Natural Fragas do Eume, esta cascada es una de las más espectaculares y a la vez desconocidas de Galicia. Este salto de agua de 45 metros goza de una mayor belleza en los meses de otoño e invierno, en los que el caudal del río Belelle aumenta en gran medida. Además de contar con esta impresionante cascada, la zona dispone de rutas habilitadas para la práctica del senderismo.

Belelle

Fervenza de A Noveira, Mazaricos (A Coruña)

El río Arcos, afluente del Xallas, da lugar a una hermosa cascada que discurre a través de los desniveles de un conjunto de rocas de granito rosa que moldean el relevo de un paraje con encanto. La enorme plasticidad visual de este salto de agua, que se produce a una altura de aproximadamente 10 metros, hace que el enclave natural en el que se sitúa sea uno de los más valorados por fotógrafos tanto profesionales como amateur.

FervenzaDaNoveira

Fervenza de Castriz, Santa Comba (A Coruña)

Esta cascada se encuentra en el río Mira, justo antes de que este vierta sus aguas en el río Xallas. Si por algo se caracteriza el salto de agua de Castriz, es por los molinos hidráulicos que lo rodean, que permanecen abiertos al público y permiten ver cómo se molía la harina en la Galicia rural del siglo XI hasta bien entrado el siglo XIX. Además del interés patrimonial de la zona, su flora y fauna, formada por especies como las truchas, las libélulas, los laureles o los fresnos, hacen que la cascada de Castriz sea una de las más valoradas de Galicia.

Río Mira

Fervenza do Pozo da Onza, Valadouro (Lugo)

Al contrario que otras, esta cascada de 15 metros de altura es de fácil acceso, algo que la convierte en un interesante reclamo tanto para los amantes de la naturaleza como para los curiosos que se animen a disfrutar de una de las más impresionantes estampas paisajísticas de toda Galicia. A los pies del salto del agua se forma una especie de poza que la convierte en una suerte de spa natural.

Pozo Onza 2

Fervenza de Augacaída, Pantón (Lugo)
La ubicación de esta cascada, en plena Ribeira Sacra, no podría ser mejor. A pesar de esto y de su belleza paradisíaca, es uno de los enclaves menos conocidos de esta zona, en parte por los escarpados tramos que hay que salvar para acceder a él. La ruta que conduce este salto de agua del río Aguianza de casi 40 metros, permite conocer a fondo cada uno de los rincones mágicos del interior de Galicia –antiguas bodegas, santuarios históricos, paisajes únicos…–.

Augacaida