20/11/2017

La Ribeira Sacra: gastronomía, naturaleza y cultura con denominación de origen

La Ribeira Sacra es una región situada en pleno corazón de Galicia, entre las provincias de Lugo y Ourense, donde confluyen el Miño y el Sil. Es precisamente su ubicación entre estos dos grades ríos lo que desembocó en su primer nombre. Su segunda denominación, Sacra, apunta al carácter sagrado de su patrimonio arquitectónico, presidido por monasterios en los que es patente la huella del arte románico. La riqueza cultural y su paisaje, en el que destacan los viñedos situados en ‘socalcos’, convierten a la Ribeira Sacra en un destino apreciado por los amantes de los deportes al aire libre, la indagación histórica y la degustación de unos caldos con denominación de origen.

El misticismo de un patrimonio secular

A lo largo de la veintena de municipios lucenses y ourensanos que conforman la Ribeira Sacra, se encuentran un gran número de monasterios, iglesias y conventos. Todas estas construcciones constituyen su rico patrimonio cultural e histórico que convierte a este lugar en una de las mayores concentraciones de arte románico de Europa.
Cerca del margen ourensano del Sil se encuentran, en el medio de frondosos bosques, monasterios como el de Santa Cristina de Ribas de Sil, en la localidad de Parada de Sil, y conventos como el de San Pedro de Rocas, perteneciente a Esgos. Un poco más alejados de la naturaleza, en los núcleos urbanos, se ubican los monasterios de Xunqueira de Espadañedo, el de Montederramo y el de San Vicente del Pino, en el municipio de Monforte de Lemos. Esta última localidad es la capital oficiosa de la Ribeira Sacra y, en ella, moran otros monumentos como su Torre del Homenaje, del siglo XV, o su Palacio Condal, del XVI.

monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil

Viñedos de etiqueta

Uno de los elementos más reconocibles de la Ribeira Sacra son los bancales o ‘socalcos’ que forman los viñedos a lo largo de las laderas y los cañones de los ríos. En época otoñal, las habituales tonalidades verdosas de las plantaciones, que se extienden a través de 2.500 hectáreas, mudan formando un particular manto vegetal en tonos rojizos y amarillos. La calidad de la uva se dichas plantaciones llevó a la creación de la Denominación de Origen Ribeira Sacra en el año 1996. Este reconocimiento dividió la región vitivinícola en cinco subzonas, según las particularidades del producto: Amandi, Ribeiras do Miño, Quiroga-Bibei, Chantada y Ribeiras do Sil.
La tradición vitivinícola de la Ribeira Sacra se remonta a la época romana, y fue mantenida siglos después por los monjes en la Edad Media. La producción en esta zona se ha mantenido hasta nuestros días. En la actualidad, mayoría de los productores de vino de esta zona son pequeños productores y menos el 10% de los bodegueros son grandes productores.
La escarpada orografía de los viñedos, convierte a la de la Ribeira Sacra en una ‘viticultura heroica’. En este tipo de viticultura, caracterizada por las duras condiciones de trabajo que provocan las dificultades de acceso para las máquinas de vendimiar, los trabajadores suelen llevar todo el peso de la producción. Todo ello convierte a los caldos autóctonos en un producto gastronómico único, fruto de la herencia milenaria y de uno de los enclaves más particulares de toda Europa.

viñedos de Ribeira Sacra

Paisaje cromático

Si por algo se caracteriza el paisaje de la Ribeira Sacra es por su heterogeneidad. Su orografía, formada por zonas de una gran inclinación que se combinan con valles, propicia esa diversidad. Podemos encontrar viñedos que conviven con bosques autóctonos, principalmente de castaños y robles, y con zonas de montaña como Cabeza de Manzaneda o el Faro. Para divisar el paisaje en su inmensidad, existen miradores localizados en distintos puntos. Algunos de los más famosos son: el de los Balcones de Madrid, situado en el municipio ourensano de Parada do Sil; el mirador de O Duque, entre Sober y Monforte de Lemos; el mirador de Cadeiras, en Sober, o el mirador da Cividade, también dentro de Parada do Sil.
Las condiciones naturales de Ribeira Sacra propician el disfrute de diferentes deportes al aire libre. En la zona es posible realizar excursiones a caballo o practicar piragüismo o kayak por los espectaculares cañones del Sil, con la guía de equipos de expertos en las distintas disciplinas.