11/11/2015

El Museo Guggenheim: un emblema que convirtió a Bilbao en capital cultural

Si de algo puede presumir la ciudad de Bilbao es de haber sido seleccionada, junto con otras importantes urbes como Nueva York, Venecia o Abu Dabi, como una de las sedes de la Fundación Solomon R. Guggenheim, una destacada institución artística creada en el año 1937 por un coleccionista de arte estadounidense con el objetivo de promocionar la cultura y el arte moderno y contemporáneo.
La apertura del Museo Guggenheim de Bilbao marcó un antes y un después en el devenir cultural de País Vasco, convirtiéndolo en un referente artístico a nivel internacional.

Diseño

El Museo fue diseñado por el arquitecto canadiense Frank Gehry, cuyo saber hacer dio lugar a uno de los edificios más impactantes de la segunda mitad del siglo XX. Ubicado en una parcela de 32.500 m2, la construcción cuenta con una superficie total de 24.000 m2 —de los que 10.500 se reservan para exposiciones— y una altura de 50 metros.
A su espectacular apariencia exterior, en la cual se combinan un conjunto de volúmenes ortogonales y curvados recubiertos por piedra caliza y titanio, se suma su original distribución interior, presidida por un atrio central a partir del que parten tres niveles de galerías unidos entre sí a través de escaleras, ascensores y pasillos que le confieren una apariencia de ciudad cultural.

esgehry-frank-museo-guggenheim

Inauguración

Los primeros planes para la construcción del Guggenheim se desarrollaron en el año 1991, momento en el que las Administraciones Públicas del País Vasco decidieron contactar con la Fundación Solomon R. Guggenheim con el fin de impulsar el desarrollo de un proyecto cultural que serviría, junto con otras iniciativas, para revitalizar la capital vizcaína.
Seis años más tarde, en el 1997, se abría al público recibiendo desde el primer momento una extraordinaria acogida no sólo por parte de los amantes del arte sino también por la crítica arquitectónica y por la mayor parte de vascos que vieron en el Museo un símbolo de la renovación y modernización de una de sus ciudades más importantes.

esManolo-Valdes-2002-2

Evolución

La afluencia de visitantes al Museo a lo largo de todos estos años, ha servido para consolidar su beneficioso impacto en todo el país. Y es que desde el año 1997, el Guggenheim ha recibido una media de más de un millón de visitas anuales, algo que se ha traducido en una mayor dinamización turística de la zona y en la restauración de edificios históricos que, hasta ese momento, habían quedado en un segundo plano.
Entre los artistas cuyas obras han sido expuestas entre los muros del Museo bilbaíno se encuentran el escultor hindú Anish Kapoor, el pintor estadounidense Alex Katz o el diseñador italiano Giorgio Armani.
Además de arte, en el Guggenheim se respira buena gastronomía, y es que los visitantes tienen dos magníficas opciones culinarias para saciar su apetito durante su recorrido por el museo: el restaurante Nerua y el Bistró Guggenheim Bilbao. El primero, dirigido por el chef Josean Alija, ofrece una completa carta en la que la cocina tradicional vasca se fusiona con técnicas innovadoras en un entorno minimalista. El segundo, apuesta por una carta en la que destacan los productos de temporada que pueden ser degustados en su coqueta terraza con vistas únicas.

esfrank-gehry-museo-guggenheim-bilbao