21/12/2015

Culler de Pau, un Estrella de mar y huerta

Teniendo en cuenta su privilegiada localización en la localidad pontevedresa de O Grove, uno de los destinos gastronómicos más codiciados de toda Galicia, y el buen hacer de su chef Javier Olleros, no es de extrañar que el restaurante Culler de Pau haya adquirido, desde su apertura en el año 2009, la excelencia propia de un Estrella Michelin con multitud de críticas positivas que, además de loar su estilo acogedor y la alta calidad de su cocina, alaban la cercanía de su personal.

Su chef aprendió de su padre, el también cocinero Jose Olleros Pérez, el esfuerzo y sacrificio que requiere conducir un negocio gastronómico para que este sea valorado positivamente por los comensales. De otro gran chef, Pepe Solla, aprendió a reinterpretar platos extraídos de la tradición gallega de un modo innovador, original y visualmente atractivo. El saber hacer de Olleros hizo que Culler de Pau fuese incluido, a escasos meses de su inauguración, en el Grupo Nove, una prestigiosa asociación en la que figuran algunos de los cocineros de vanguardia más importantes de Galicia, como Pepe Solla o Yayo Daporta.

12107049_927570973956092_5321936047641086204_n

Espacio

Como si de un gran cuadro paisajístico se tratara, la ría de Arousa se hace visible a través de los amplios ventanales del comedor principal del restaurante, imprimiendo un toque de color al estilo minimalista del local, presidido por tonos claros que dan una gran luminosidad. La sencillez decorativa, presente también en el exterior del restaurante, no hace sino destacar el espectacular paisaje autóctono que lo rodea, presidido por tonalidades verdosas y azuladas.

12190868_937789706267552_7631500678505362872_n

Sabores

Cada una de las recetas preparadas por el chef y su equipo recoge los marcados sabores del mar y la huerta gallega, algo que casa con las privilegiadas vistas a la naturaleza de las que dispone el restaurante. La principal premisa culinaria del Culler de Pau es propiciar, a través de la presentación final de los productos y de la fusión de texturas y sabores, que el comensal pueda ser partícipe del proceso de elaboración de cada plato, desde la recogida de las materias primas procedentes de cultivos y pesca sostenibles hasta su creativo emplatado.
La carta de este vanguardista Estrella Michelin es estacional, lo que quiere decir que está sujeta a modificaciones que dependen de los productos que proliferen en cada época del año. El cliente puede elegir entre tres opciones: los platos de la carta principal, entre los que se encuentran recetas como el pulpo “á feira” o la merluza con mantequilla de algas y calabacín; los del menú degustación, como la caballa marinada con encurtidos, tomate seco y escarola o la torrija caramelizada, con café leche y cacao; o los del menú gastronómico, como la centolla con fondo de roca y emulsión de anémona o el crocante de arroz con crema de anchoa y hierbas de Adelina. Diferentes combinaciones con un denominador común marca de la casa: un proceso de elaboración casi artístico que apela a recuerdos y sentimientos canalizados a través de poderosos sabores.

11807126_897628933616963_2930547004480111794_o